Sembla que cada cop som menys el que pensem que l'atzucac acabarà en negociació. I això, malgrat que un cop analitzada la situació, no s'entreveu a l'horitzó cap altre desllorigador.
Però abans sembla bastant clar que els bàndols volen calibrar forces.
Així doncs, l'escenari no és tan impredictible com sembla i és determinant que la jornada de l'1-10 sigui exitosa.
Allí no decidirem el sí o el no. Però decidirem quelcom tal vegada més capdal: la possibilitat de negociar des d'una posició de força l'acord que finalment refrendarem a les urnes. Votarem, però no aquest octubre. El dia 1 no votem, prenem muscle. I és vital.
domingo, 10 de septiembre de 2017
La importància de la diada de l'1 d'octubre
viernes, 24 de junio de 2016
FASCISMOS II
domingo, 15 de mayo de 2016
FASCISMOS
Uno de los aspectos que me resultan más asombrosos y aborrecibles de lo que antes llamábamos "ideología dominante", es esa curiosa forma de fascismo que exhorta a los púberes al disfrute permanente y desacomplejado, y que les otorga de facto el derecho a la indolencia contumaz, mientras que, a la vez, exige a la adultez soportar las más viles humillaciones, responsabilidades, deberes y demás industrias de la competitividad y la miseria.
Nuestras escuelas son un espectáculo colosal en el cual los intérpretes se han quedado en blanco y sobreviven gracias a la ventrilocuía. Los powerpoint hablan por ellos.
Propondría decir "no" a los niños, aunque fuera de vez en cuando; exigir a los adolescentes aprovar la ESO con cierta dignidad; y, a la vez, me plantearía atreverse a levantar ni que fuera el dedo por algún que otro derecho laboral. Pero es que está muy mal visto. Pero que muy mal visto.
miércoles, 13 de enero de 2016
ROMANTICISMO I
y luego vomitado
no lejos de un escollo coronado
de secos juncos, de calientes plumas,
alga todo y espumas,
halló hospitalidad donde halló nido
de Júpiter el ave.
Besa la arena...
Embarrancado por enésima vez -¡son tantas!- en el embrollo de contar a los púberes la rotundidad de ese momento electrizante y denso, contradictorio y ambiguo y matriz de todos los que hemos conocido después. Ese momento tan esquivo en que Dios lanza los dados y detiene el mundo y después desaparece -los dados en el aire sin que nadie sepa ya si habrán de caer-. Embarrancado, digo, porque ya no sé si tengo fuerzas para explicarlo de nuevo, sostener de nuevo todas las bolas del malabarismo sin sufrir daño en el intento de sostener, digo, que ese instante los contiene todos cuando, lo que le es propio -pues es instante- es la fugacidad, la aceleración, la densidad del relámpago frente a lo que todo empalidece y todo es deuda.
Lo propio del Romanticismo es el instante. No es un naufragio, es la zozobra; el barco que en plena lucha se sabe a la deriva; es el barco en el momento del naufragio. Tiene desarrollo, pero se limita al tiempo acelerado que se da entre la zozobra y el hundimiento. Todo lo demás es Neo. Son las consecuencias, la modernidad y sus postmodernismos. El náufrago hablando solo, haciendo muecas, pavoneándose en el angosto silencio de la playa que solo él interrumpe.
jueves, 19 de noviembre de 2015
JOYAS
Aún y aceptando la sospechosa posibilidad de haber extraído, y después limpiado, alguna piedra preciosa del filón oculto, difícilmente nos procurará sosiego, pero menos aún acarreará transformación alguna. Son demasiado exigentes los menesteres de los días repetidos para aprender a ser otro, iluminados por la verdad de esa joya que ha venido siendo nuestra piedra en el zapato hasta el día de hoy. Las piedras suelen querer siendo iguales a sí mismas, como bien sabe mi amigo.
lunes, 17 de diciembre de 2012
TOT ESTÀ CLAR
martes, 24 de julio de 2012
Bauman denunciaba por entonces que la deriva que Europa había tomado de Maastricht a esta parte hacía inviable que siguiera realizando una de sus funciones tradicionales: ser foco de expansión no sólo de barbarie postcolonial sino de civilización, "pero si estos tratados son el equivalente moderno de la Declaración de los derechos humanos, de la Independéncia nord-americana o del Manisfiesto Comunista, más vale no hacerse demasiadas ilusiones respecto al siguiente capítulo de la aventura europea y su destino/vocación de ser fermento universal de la libertad y la democrácia". Ciertamente, también los tratados posmodernos son culpables, aunque poco coquetos.
No me alargaré comentando tan patente ironía. Naturalmente cualquier observador del 2012 se percatará de que Europa no es "fermento de libertad y democracia" ni para sí misma. Y sin embargo, el momento es decisivo. Es verdad que el eurocentrismo no es nada coqueto si se atiende a la historia de abusos pertrechados desde la superioridad militar, económica y tecnológica con los que hemos avasallado y explotado el corazón de las tinieblas, pero si lo es bastante en cuanto a ser la cuna de la cultura entendida en un sentido crítico. En ningún otro lugar del planeta, la humanidad se concibió a sí misma como objeto problemático sujeto a la indagación constructiva -poética-. Ese es nuestro prinicipal patrimonio. En Platón o Sócrates aprendimos que la cultura es un producto sin fundamento ex machina que se trata de una práctica sustentada "únicamente" en el diálogo interno, en el pensamiento desprejuciado. El ejemplo primogénito y esencial lo encontramos en los trágicos griegos y su capacidad para poner en la picota al conglemarado social ateniense, ponerlo en escena para someterlo a juicio ciudadano, autoinculparse y proponerse redención en nuevos sueños dorados y resurectos en la Antartida. Así hasta el humanismo y la Ilustración, pasando por Montainge, Voltaire y los laberintos kantianos de la paz perpetua. Así hasta Heidegger y la paradoja de que Europa tuvo que inventar o construir la idea de cultura a pesar de que lo propiamente humano, de esta rara especie que el lenguaje atraviesa, no es otra cosa que comprender un mundo anterior a nosotros y en perpetua mutación. Incertidumbre y construcción, esos son los principios fundacionales de los relatos míticos. Cadmos emprende el viaje para encontrar a su hermana, Europa. Zeus la ha raptado disfrazado de toro ensortijado y pacedor de estrellas. En Delfos el oráculo nada le aclara, como es costumbre en gente guapa y coqueta, pero le ofrece un consejo: más vale que funde una nueva ciudad (Tebas), antes que buscar a la hermana que no aparecerá.
Si podemos atribuir algún sentido a Europa, este se encuentra en su carácter constructivo, antinostágico, pero alejado de la certazas. La invención de la cultura. Un lugar que debiera querer ser exportador y ejemplo. Un lugar muy lejano de ese que nos propone Alemania y el partido liberal europeo. Un lugar que se parece mas a China que a Grecia. Y cuando digo China, estoy pensando en ese taller del eixample barcelonés donde los hombres y mujeres dormían bajo una tricotosa, agradecidos por el trabajo, secuestrados por esas divinidades misteriosas que llamamos mercados.