domingo, 10 de septiembre de 2017

La importància de la diada de l'1 d'octubre

Sembla que cada cop som menys el que pensem que l'atzucac acabarà en negociació. I això, malgrat que un cop analitzada la situació, no s'entreveu a l'horitzó cap altre desllorigador.
Però abans sembla bastant clar que els bàndols volen calibrar forces.
Així doncs, l'escenari no és tan impredictible com sembla i és determinant que la jornada de l'1-10 sigui exitosa.
Allí no decidirem el sí o el no. Però decidirem quelcom tal vegada més capdal: la possibilitat de negociar des d'una posició de força l'acord que finalment refrendarem a les urnes. Votarem, però no aquest octubre. El dia 1 no votem, prenem muscle. I és vital.

viernes, 24 de junio de 2016

FASCISMOS II

En la nueva Europa de los fascismos -véase a las hinchadas de la Eurocopa, los colegiales aburridos, o las señoras con gorrito estampado con la bandera británica- se agradece toda aparición pública del Papa Bergoglio, más aún si es para clamar al cielo contra el sopor occidental ante la deshumanización de los rerfugiados. Con todo, confieso que echo de menos al principesco Ratzinger. Escuchar cada uno de sus sermones era como leer a Thomas Mann. Y sospecho que tenía razón. Los fascismos siempre acuden cuando la evidencia de la ausencia de los Dioses se hace insoportable. Lean, sino, la primera página de la "Muerte en Venecia". Y de paso se la acaban.

domingo, 15 de mayo de 2016

FASCISMOS

Uno de los aspectos que me resultan más asombrosos y aborrecibles de lo que antes llamábamos "ideología dominante", es esa curiosa forma de fascismo que exhorta a los púberes al disfrute permanente y desacomplejado, y que les otorga de facto el derecho a la indolencia contumaz, mientras que, a la vez, exige a la adultez soportar las más viles humillaciones, responsabilidades, deberes y demás industrias de la competitividad y la miseria.
Nuestras escuelas son un espectáculo colosal en el cual los intérpretes se han quedado en blanco y sobreviven gracias a la ventrilocuía. Los powerpoint hablan por ellos.
Propondría decir "no" a los niños, aunque fuera de vez en cuando; exigir a los adolescentes aprovar la ESO con cierta dignidad; y, a la vez, me plantearía atreverse a levantar ni que fuera el dedo por algún que otro derecho laboral. Pero es que está muy mal visto. Pero que muy mal visto.

miércoles, 13 de enero de 2016

ROMANTICISMO I

Del Océano pues antes sorbido,
y luego vomitado
no lejos de un escollo coronado
de secos juncos, de calientes plumas,
alga todo y espumas,
halló hospitalidad donde halló nido
de Júpiter el ave.
Besa la arena...


Embarrancado por enésima vez -¡son tantas!- en el embrollo de contar a los púberes la rotundidad de ese momento electrizante y denso, contradictorio y ambiguo y matriz de todos los que hemos conocido después. Ese momento tan esquivo en que Dios lanza los dados y detiene el mundo y después desaparece -los dados en el aire sin que nadie sepa ya si habrán de caer-. Embarrancado, digo, porque ya no sé si tengo fuerzas para explicarlo de nuevo, sostener de nuevo todas las bolas del malabarismo sin sufrir daño en el intento de sostener, digo, que ese instante los contiene todos cuando, lo que le es propio -pues es instante- es la fugacidad, la aceleración, la densidad del relámpago frente a lo que todo empalidece y todo es deuda.
Lo propio del Romanticismo es el instante. No es un naufragio, es la zozobra; el barco que en plena lucha se sabe a la deriva; es el barco en el momento del naufragio. Tiene desarrollo, pero se limita al tiempo acelerado que se da entre la zozobra y el hundimiento. Todo lo demás es Neo. Son las consecuencias, la modernidad y sus postmodernismos. El náufrago hablando solo, haciendo muecas, pavoneándose en el angosto silencio de la playa que solo él interrumpe.


jueves, 19 de noviembre de 2015

JOYAS

Dice mi amigo -que es un tipo que todo lo sabe- que a partir de cierta edad es del todo improbable que uno deje ser como ha venido siendo; que es prácticamente imposible dejar de ser quien uno es. Siempre según él, del más inveterado al más candoroso psicoanalista sabe -y esconde- que, aún y haber cosechado un más que improbable éxito tras revolverse por los más profundos pastizales en la catacumbas de la consciencia y haber hundido la mano en sus hediondos lodazales, la industria habrá sido vana.
Aún y aceptando la sospechosa posibilidad de haber extraído, y después limpiado, alguna piedra preciosa del filón oculto, difícilmente nos procurará sosiego, pero menos aún acarreará transformación alguna. Son demasiado exigentes los menesteres de los días repetidos para aprender a ser otro, iluminados por la verdad de esa joya que ha venido siendo nuestra piedra en el zapato hasta el día de hoy. Las piedras suelen querer siendo iguales a sí mismas, como bien sabe mi amigo.

lunes, 17 de diciembre de 2012

TOT ESTÀ CLAR



Avui Mario Draghi diu que alguna cosa ha canviat als països del sud, als territoris de la disbauxa permanent. Assegura que cal observar símptomes que indiquen que la situació vira cap a una sensible milloria. D'aquesta manera, amb italiana finesa, s'apunta a justificar els programes de desmantellament de la socialdemocràcia per part del Partit Popular europeu a España, Itàlia i Grècia. El dolor ocasionat per l'austeritat és col·lateral i necessari. També una purga, penitència, expiació. La terminologia teològica resulta pertinent ara que la infal·libilitat dels Mercats assoleix la categoria de religió a escala planetària. Són inefables i hermètics, alhora que incontestables. L'hegemonia del discurs és, a hores d'ara, total. Contra qualsevol indicador -atur, pobresa, protesta i fractura social- Draghi s'afegeix veladament a la idea que la direcció és la correcta i, consegüentment, justa.
Resulten especialment significatives les dues dades que assenyala per argumentar, contra pronòstic, l'optimisme del Banc Central: les exportacions augmenten i s'ha millorat la competitivitat. Tot assenyalant-les, aixeca el vel de Maya per mostrar-nos quins plans té la Troika per a Europa. Potser caldria agrair a Draghi que s'hagi expressat amb tanta claredat. Per acabar d'afinar i ajustar-se a la veritat, tant sols manca algun detall. Però gens irrellevant. Això és que aquests dos índex no haurien de considerar-se de manera aïllada. Les comes, les conjuncions i les elisions són vitals. Draghi ha obviat els silencis i els connectors que articulen els arguments del pensament. És aleshores que es revelen les intencions: que és la rebaixa dels costos de producció -obtinguda amb la precarització del treball i l'augment de la desocupació- el que millora la competitivitat. Al seu temps, aquesta s'afavoreix l'augment de les exportacions. Y les exportacions, en les quals tot ho confiem, constitueixen el nus gordià del programa mai dissenyat. La conseqüència implícita no pot ser altra que la renúncia -ara explícita- al mercat intern, atès que de consumidors n'hi pot haver a qualsevol altra banda. 
Mai fins ara un dirigent europeu ho havia dit tan clar. El preu que cal pagar per recuperar l'economia general i obtenir un PIB més amable és, paradoxalment, la misèria i l'increment de la desigualtat interna. Girem la mirada cap a l'Àsia amb un doble objectiu: trobar els compradors que aquí ja falten i aprendre del seu model estructural. La primera corrent de pensament sociopolític que genuïnament pertany al s.XXI: Democràcia i Mercat no estan irreversiblement units. Així, és clar, ja no cal l'artefacte ideològic que més eficaçment ha garantit l'extensió del benestar fins el moment: les classes mitjanes. En el mateix concepte hi habita la virtut de la redistribució. A Occident, la disminució de la desigualtat ha estat sinòmin d'estabilitat i de pau social durant el darrer terç allargassat del segle vintè. Després de l'enfondrament, en les dues guerres grans, dels anys pacífics de l'aburriment i la seguretat de Zweig, Europa va construir d'entre les runes l'estabilitat socialdemócrata. Mai ha tingut bona premsa. Sempre sospitosa d'ensopiment. En tot cas, perfectible. De l'hemisferi animal, territorial, conservador, desenes de milers de vots per a Reagan, Thatcher, Aznar aquí. I avui, una caricatura del liberalisme recorre Europa, i diu quelcom sinistre; alguna burla com que la competitivitat del país serà a costa de la competitivitat del país. Botiguers del món, alceu-vos! 

martes, 24 de julio de 2012

A veces uno sospecha que un breve ejercicio de retrospección puede alumbrar algún territorio oscuro de la vorágine estúpida que llamamos "actualidad". Desde la terraza cada día más coqueta y culpable del bar Medusa de l'Escala -l'Alt Empordà arde en sublimes vistas desde aquí, y la gente no puede ser más guapa y estupenda (almenos yo no tiro fotos)- , estuve ayer leyendo uno de esos libritos tambíén coquetos y culpables que La Central edita, Una aventura llamada Europa, de Z. Bauman. Se trata de la recopilación y surcido de tres breves charlas que el filósofo liquido dió hacía el año 2004.
Bauman denunciaba por entonces que la deriva que Europa había tomado de Maastricht a esta parte hacía inviable que siguiera realizando una de sus funciones tradicionales: ser foco de expansión no sólo de barbarie postcolonial sino de civilización, "pero si estos tratados son el equivalente moderno de la Declaración de los derechos humanos, de la Independéncia nord-americana o del Manisfiesto Comunista, más vale no hacerse demasiadas ilusiones respecto al siguiente capítulo de la aventura europea y su destino/vocación de ser fermento universal de la libertad y la democrácia". Ciertamente, también los tratados posmodernos son culpables, aunque poco coquetos.
No me alargaré comentando tan patente ironía. Naturalmente cualquier observador del 2012 se percatará de que Europa no es "fermento de libertad y democracia" ni para sí misma. Y sin embargo, el momento es decisivo. Es verdad que el eurocentrismo no es nada coqueto si se atiende a la historia de abusos pertrechados desde la superioridad militar, económica y tecnológica con los que hemos avasallado y explotado el corazón de las tinieblas, pero si lo es bastante en cuanto a ser la cuna de la cultura entendida en un sentido crítico. En ningún otro lugar del planeta, la humanidad se concibió a sí misma como objeto problemático sujeto a la indagación constructiva -poética-. Ese es nuestro prinicipal patrimonio. En Platón o Sócrates aprendimos que la cultura es un producto sin fundamento ex machina que se trata de una práctica sustentada "únicamente" en el diálogo interno, en el pensamiento desprejuciado. El ejemplo primogénito y esencial lo encontramos en los trágicos griegos y su capacidad para poner en la picota al conglemarado social ateniense, ponerlo en escena para someterlo a juicio ciudadano, autoinculparse y proponerse redención en nuevos sueños dorados y resurectos en la Antartida. Así hasta el humanismo y la Ilustración, pasando por Montainge, Voltaire y los laberintos kantianos de la paz perpetua. Así hasta Heidegger y la paradoja de que Europa tuvo que inventar o construir la idea de cultura a pesar de que lo propiamente humano, de esta rara especie que el lenguaje atraviesa, no es otra cosa que comprender un mundo anterior a nosotros y en perpetua mutación. Incertidumbre y construcción, esos son los principios fundacionales de los relatos míticos. Cadmos emprende el viaje para encontrar a su hermana, Europa. Zeus la ha raptado disfrazado de toro ensortijado y pacedor de estrellas. En Delfos el oráculo nada le aclara, como es costumbre en gente guapa y coqueta, pero le ofrece un consejo: más vale que funde una nueva ciudad (Tebas), antes que buscar a la hermana que no aparecerá.
Si podemos atribuir algún sentido a Europa, este se encuentra en su carácter constructivo, antinostágico, pero alejado de la certazas. La invención de la cultura. Un lugar que debiera querer ser exportador y ejemplo. Un lugar muy lejano de ese que nos propone Alemania y el partido liberal europeo. Un lugar que se parece mas a China que a Grecia. Y cuando digo China, estoy pensando en ese taller del eixample barcelonés donde los hombres y mujeres dormían bajo una tricotosa, agradecidos por el trabajo, secuestrados por esas divinidades misteriosas que llamamos mercados.